Examen CILS o PLIDA en Madrid: cuál elegir y cómo prepararlo
Cuando alguien necesita acreditar su italiano por escrito, para una universidad, para una oposición, para un trabajo o para un trámite, aparecen siempre las mismas siglas. Decidir si te conviene el examen CILS o PLIDA en Madrid es más fácil de lo que parece: son dos certificados oficiales con niveles equivalentes, pero con pruebas y filosofías distintas. Esta guía te explica en qué se diferencian, cómo elegir el nivel y qué tienes que comprobar tú antes de pagar la matrícula.
Qué son el CILS y el PLIDA
Los dos son certificados de italiano como lengua extranjera reconocidos oficialmente, y ninguno de ellos exige tener un título previo ni haber aprobado el nivel anterior: te presentas al nivel que quieras.
CILS
Lo expide la Università per Stranieri di Siena. Es un examen de perfil muy académico, acostumbrado a un público universitario, y se apoya en textos y situaciones bastante formales. Además de los niveles generales, existen versiones pensadas para casos concretos, como la dirigida a la integración de personas extranjeras en Italia.
PLIDA
Lo expide la Società Dante Alighieri. Su enfoque es más comunicativo: se centra en las cuatro destrezas clásicas y da bastante peso a situaciones de la vida real. También tiene versiones específicas, como la orientada a adolescentes y la de ámbito comercial.
En qué se diferencian de verdad
Las diferencias que más te van a afectar el día del examen son estas:
- Las partes de la prueba. El CILS incluye una sección dedicada a las estructuras de la lengua, es decir, gramática y uso, además de comprensión oral, comprensión escrita, expresión escrita y oral. El PLIDA se organiza alrededor de las cuatro destrezas (escuchar, leer, escribir y hablar), sin una sección de gramática aparte.
- El tipo de texto. En el CILS es frecuente encontrar material de registro académico o administrativo. El PLIDA tiende a lo cotidiano y profesional.
- Las sedes y los calendarios. No coinciden, y esto suele ser lo que decide la elección: te presentas donde puedas y cuando puedas.
Si el certificado te lo piden para un trámite o para una institución concreta, pregunta primero si aceptan cualquiera de los dos. En la mayoría de los casos sí, porque ambos están dentro del sistema de certificación reconocido en Italia, pero conviene confirmarlo por escrito antes de matricularte, no después.
Los niveles: del A1 al C2
Los dos certificados siguen el Marco Común Europeo de Referencia, así que un B1 de CILS y un B1 de PLIDA acreditan lo mismo, aunque el CILS use su propia nomenclatura para algunos niveles. A grandes rasgos:
- A1 y A2: te desenvuelves en situaciones básicas y predecibles.
- B1: el nivel bisagra. Es el que se suele pedir para trámites y el que permite vivir el día a día en Italia sin depender de nadie.
- B2: el que piden habitualmente las universidades italianas y muchos puestos de trabajo. Entiendes textos complejos y discutes con soltura.
- C1 y C2: nivel de uso profesional y académico avanzado, con dominio de matices y registros.
Si no sabes en cuál estás, no lo adivines: haz el test de nivel y parte de ahí. Presentarse un nivel por encima del real es la forma más cara de suspender.
Dónde examinarse en Madrid
Tanto el CILS como el PLIDA se hacen en centros acreditados por cada organismo, y esa red cambia de un año a otro. Por eso aquí no vas a encontrar direcciones ni fechas concretas: te darían una falsa seguridad.
Lo que sí puedes hacer, y es lo único fiable, es comprobar tú mismo estos cuatro puntos:
- El listado oficial de sedes en la web del organismo que expide el certificado, filtrando por Madrid.
- El calendario de convocatorias del año en curso y, sobre todo, la fecha límite de inscripción, que suele cerrarse varias semanas antes del examen.
- La tasa correspondiente a tu nivel, que varía según el nivel y la sede.
- Si la sede ofrece todos los niveles en todas las convocatorias, porque no siempre es así.
Un consejo práctico: elige primero la fecha y después el certificado. Muchas personas se empeñan en uno de los dos y acaban esperando medio año a una convocatoria cuando en el otro podrían haberse examinado antes.
Cómo prepararlo y cuánto tiempo hace falta
Aquí hay que separar dos cosas que se confunden mucho. Una es alcanzar el nivel; otra es preparar el examen.
Alcanzar el nivel es cuestión de horas de estudio y de práctica, y depende de tu punto de partida, de si ya hablas otra lengua románica y del tiempo que le dediques cada semana. Como orientación, pasar de un nivel al siguiente suele llevar varios meses de trabajo constante, y los saltos se hacen más lentos a partir del B1.
Preparar el examen es otra cosa y lleva bastante menos: se trata de conocer el formato, los tiempos de cada parte, el tipo de tarea que te van a pedir y los criterios con los que te corrigen. Con unas semanas de trabajo específico sobre modelos de examen, alguien que ya tiene el nivel gana muchos puntos, sobre todo en la expresión escrita y en la oral, que es donde más se pierde por no saber qué esperan de ti.
Lo más eficaz suele ser combinar las dos cosas: clases regulares para subir de nivel y una fase final centrada en el formato. En la página de preparación de exámenes oficiales está explicado cómo se organiza esa preparación, y si prefieres ir a tu ritmo con una fecha ya cerrada, las clases particulares permiten ajustar el calendario a la convocatoria. Las tarifas de cada formato están en precios.
Antes de decidirte
Pregunta a quien te pide el certificado qué nivel exacto necesita, comprueba las convocatorias reales de este año en Madrid, calcula hacia atrás cuántas semanas te quedan y sé sincero contigo mismo sobre el nivel del que partes. Si quieres ver cómo lo han hecho otras personas antes de dar el paso, puedes leer las opiniones de otros alumnos.