Falsos amigos entre el español y el italiano
Que el italiano se parezca tanto al español es una ventaja enorme al principio y una trampa constante después. Entre las dos lenguas hay cientos de palabras que suenan casi igual y significan cosas distintas: son los falsos amigos entre el español y el italiano. No son un detalle curioso para contar en una cena, son la causa número uno de las frases que dejan al interlocutor con cara rara.
Aquí tienes los que de verdad provocan malentendidos, con lo que significan en italiano y con la palabra que en realidad necesitas cuando quieres decir lo que querías decir.
Por qué caes en ellos sin darte cuenta
Cuando aprendes una lengua lejana, como el alemán o el chino, no das nada por supuesto: cada palabra hay que aprenderla. Con el italiano pasa lo contrario. El cerebro reconoce la forma, la da por buena y sigue adelante sin comprobar nada. Por eso los falsos amigos no se corrigen leyendo una lista una vez: se corrigen cuando alguien te para en el momento exacto en que los sueltas.
Los de la mesa y la cocina
- burro es la mantequilla. El animal es l'asino (o il somaro). Así que pane e burro es pan con mantequilla, no otra cosa.
- aceto es el vinagre. El aceite es l'olio: olio d'oliva. Confundirlos al pedir una ensalada tiene consecuencias reales.
- caldo significa caliente, o el calor. El caldo de la sopa es il brodo. Y ojo con la frase entera: para decir que tienes calor se dice ho caldo, nunca sono caldo, que suena raro y se puede entender de otra manera.
- gamba es la pierna. El marisco es il gambero, y los pequeños, i gamberetti. De ahí viene, por cierto, la expresión essere in gamba, que no habla de mariscos sino de ser una persona competente.
Verbos que parecen lo mismo y no lo son
Este grupo es el más peligroso, porque un verbo mal elegido cambia la frase entera.
- salire es subir. Salir de un sitio es uscire: esco di casa alle otto. Y para rematar la confusión existe subire, que significa sufrir o padecer algo.
- guardare es mirar: guardo la televisione. Guardar algo en su sitio es mettere via o tenere, conservarlo es conservare y guardar un archivo en el ordenador es salvare.
- sembrare es parecer: sembra facile, parece fácil. Sembrar la tierra es seminare.
Palabras que descolocan una conversación entera
- pronto significa listo, preparado: sei pronto? es «¿estás listo?». Y al descolgar el teléfono, los italianos dicen pronto? donde nosotros decimos «¿diga?». Para decir «pronto» en el sentido de dentro de poco se usa presto: a presto, hasta pronto.
- largo es ancho. Largo en el sentido de longitud es lungo. Una strada larga es una calle ancha; una strada lunga es una calle larga.
- imbarazzata no es embarazada, sino avergonzada o cohibida. Estar embarazada es essere incinta. Es el clásico de los clásicos y se sigue diciendo mal todos los días.
- prima es un adverbio: antes. La prima de la familia es la cugina (y el primo, il cugino). Il primo, además, es el primer plato de la comida.
- cara significa querida, y también cara en el sentido de costosa. La cara de una persona es la faccia o il viso.
Objetos, sitios y partes del cuerpo
- officina es el taller mecánico. La oficina donde trabajas es l'ufficio.
- tenda es la cortina, y también la tienda de campaña. La tienda donde compras es il negozio.
- camera es la habitación: camera da letto, dormitorio. La cámara de fotos es la macchina fotografica o la fotocamera.
- carta es el papel: un foglio di carta. La carta que se envía es una lettera.
- palazzo no es solo un palacio: en el día a día es sencillamente un edificio de viviendas.
- fattoria es la granja. La fábrica es la fabbrica.
- topo es el ratón. El topo que excava es la talpa.
- lupa es la loba. La lupa de aumento es la lente d'ingrandimento.
- spalla es el hombro. La espalda es la schiena. Este se cuela en cuanto vas al médico o a un fisioterapeuta en Italia.
Los que parecen trampa y no lo son
No todo parecido es sospechoso, y desconfiar de más también frena. Squisito, por ejemplo, significa lo mismo que exquisito y es lo que dirás delante de un buen plato, igual que delizioso. Gatto es gato, libro es libro y aula es aula. El problema no es el parecido, es darlo por hecho sin haberlo comprobado nunca.
Cómo dejar de caer en ellos
Leer la lista no basta, porque los falsos amigos no aparecen cuando estás concentrado, sino cuando hablas rápido y sin pensar. Tres cosas ayudan de verdad:
- Aprender la palabra dentro de una frase, no aislada. Ho caldo se fija mucho mejor que «caldo = caliente».
- Hablar mucho y equivocarte pronto. Un error que alguien te corrige en voz alta se queda; uno que nadie te señala se fosiliza. Para eso están las clases de conversación en italiano, donde el objetivo es justamente soltarse y que te paren.
- Exponerte al italiano real. Cuanto más lees y escuchas, menos necesitas traducir. Puedes empezar por nuestras recomendaciones de libros de lectura para adultos en italiano y por las expresiones italianas que no querrás perderte.
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