Los pronombres átonos del italiano: lo, la, li, le, gli, ci y ne
En italiano, como en español, no se repite lo que ya está dicho. Si alguien pregunta hai visto il film?, nadie contesta sì, ho visto il film: se contesta sì, l’ho visto. Esa pieza diminuta que sustituye al complemento es un pronombre átono, y las de tercera persona son siete: lo, la, li, le, gli, ci y ne.
Con este tema veo dos tipos de alumno: el que los entiende al leer y luego no le sale ninguno al hablar, y el que los suelta todos pero mezclados. Se arreglan las dos, con recetas distintas.
Qué son los pronombres átonos y por qué nos cuestan
Átono quiere decir que no llevan acento propio: se apoyan en el verbo y se pronuncian pegados a él. Tienen un hermano tónico (me, te, lui, lei, loro) que sí puede ir solo y sirve para contrastar: lo conosco es «lo conozco»; conosco lui, non lei, «conozco a él, no a ella».
La idea no nos cuesta, porque también decimos «lo veo» y «se lo doy». Cuesta lo demás: el italiano no reparte los casos igual, las formas se solapan con los artículos, hay dos piezas que en español no existen (ci y ne) y al combinarse cambian, porque mi más lo da me lo.
Cuándo se usa lo en italiano
Lo sustituye a un complemento directo masculino singular: eso que va detrás del verbo sin preposición y responde a «qué» o «a quién».
- Conosci Marco? Sì, lo conosco bene.
- Dov’è il mio telefono? Lo prendo io. Lo cojo yo.
- Questo libro non lo leggo.
Tiene un segundo uso: recoge una frase entera, nuestro «eso». Lo so, non lo capisco, te lo prometto. No tiene género ni número: no sustituye a una palabra, sino a una idea.
La, li y le: el resto de los directos
Los cuatro concuerdan con lo que sustituyen, igual que un adjetivo:
- lo, masculino singular: il caffè? Lo bevo adesso.
- la, femenino singular: la macchina? La lascio qui.
- li, masculino plural: i biglietti? Li compro domani.
- le, femenino plural: le chiavi? Le ho in tasca.
La elisión ante vocal: l’ho visto
Delante de vocal o de h, lo y la se apostrofan, y como avere empieza por h, la elisión sale en cada frase en passato prossimo: il film? L’ho visto ieri; Anna? L’ho vista stamattina.
Fíjate: l’ vale para los dos géneros, así que solo el participio lo revela. L’ho visto es «lo he visto»; l’ho vista, «la he visto». Si te comes la concordancia, te comes la información.
Li y le no se apostrofan nunca: li ho visti, le ho viste. «L’ho visti» es un error muy frecuente.
Cuándo se usa gli en italiano
Gli es el pronombre de complemento indirecto de tercera persona masculina, «a él». Sale con los verbos que piden a delante de la persona.
- Ho scritto a Luca: gli ho scritto una mail. Le he escrito un correo.
- Gli ho detto la verità. Le dije la verdad (a él).
- Gli ho chiesto un favore.
- Gli piace il jazz. A él le gusta el jazz.
El femenino correspondiente es le: le ho scritto, le piace il jazz. Y ahí empieza el nudo.
El nudo: gli y le hacen tres trabajos distintos
Las dos salen en tres capítulos distintos del libro, y nadie avisa de que son las mismas letras:
- gli: artículo masculino plural (gli studenti) y pronombre indirecto «a él» (gli parlo).
- le: artículo femenino plural (le case), pronombre directo femenino plural «las» (le compro) y pronombre indirecto «a ella» (le parlo).
El artículo precede a un nombre y el pronombre a un verbo: gli amici, artículo; gli telefono, pronombre. Los dos le se separan poniendo dos frases juntas:
- Le mele? Le ho comprate. Las manzanas, las he comprado: le es el objeto directo y el participio concuerda con él.
- Anna? Le ho comprato un regalo. Le es el indirecto, el directo es un regalo y el participio se queda en -o.
La pista es esa: si el participio concuerda, le era directo; si no se mueve y hay otro complemento, era indirecto. Y si las formas del artículo todavía te bailan, repasa primero los artículos determinados.
Falta un cuarto uso: con la forma de cortesía Lei, el indirecto es Le y el directo La, en femenino aunque hables con un hombre: La ringrazio, dottore.
Gli por «a ellos» en el italiano hablado
La norma dice que el plural de complemento indirecto es loro y que va detrás del verbo: ho detto loro la verità. Pruébalo en voz alta: suena a comunicado oficial. En el italiano real lo que oirás es gli haciendo también de plural: gli ho detto la verità puede significar «les dije la verdad». Es un uso antiguo y extendidísimo, y las gramáticas actuales lo aceptan en coloquial. En un examen o en una carta formal, loro.
Lo que no vale en ningún registro es gli por le: si hablas de Anna, es le ho detto.
La concordancia del participio
Con avere el participio normalmente no cambia (ho comprato le mele), pero si delante hay un pronombre directo de tercera persona, concuerda con él: le ho comprate, li ho letti tutti, l’ho vista. Con los indirectos no pasa nada: le ho parlato, nunca «le ho parlata». Con mi, ti, ci y vi es opcional y las gramáticas no se ponen de acuerdo. Lo tienes desarrollado en la ficha del passato prossimo.
Ci: el lugar, «en eso» y el ci de esserci
Lugar. Sustituye a un complemento de lugar ya mencionado, el «allí» que en español muchas veces ni decimos: vai in palestra? Sì, ci vado tre volte a settimana; a Roma ci torno a marzo.
«A eso», «en eso». Con verbos que llevan a seguida de una cosa o una situación, sobre todo pensare y credere:
- Pensi al lavoro? Non ci penso mai il sabato.
- Credi all’oroscopo? No, non ci credo.
- Non ci riesco. No me sale.
El ci de esserci. Este no sustituye a nada: va dentro del verbo que expresa existencia, nuestro «hay». C’è en singular, con elisión obligatoria, y ci sono en plural: c’è un problema, ci sono due problemi, ieri c’era molta gente.
Y cuidado, que ci es además «nos»: ci vediamo domani. Que la misma sílaba signifique «nos», «allí» y «en eso» explica buena parte del desconcierto.
Ne: ne prendo due, ne parliamo dopo
Partitivo. Significa «de eso» y acompaña a una cantidad. En español decimos «quiero dos» y se entiende; en italiano no se puede dejar el número solo:
- Quante sorelle hai? Ne ho due. Tengo dos.
- Vuoi del vino? Sì, ne prendo un po’.
- Quanti libri hai letto? Ne ho letti tre.
El último trae premio: con ne partitivo el participio concuerda con lo que se cuenta, de ahí ne ho letti tre o ne ho comprate due si son manzanas.
«De eso». Sustituye a un complemento con di: hai parlato del progetto? Sì, ne ho parlato con Luca; che ne pensi?; non ne ho voglia. Si las preposiciones fundidas con el artículo te frenan, ahí está la ficha de las preposiciones articuladas: ne sustituye a esos grupos.
Y hay un ne de serie en ciertos verbos, el de andarsene: me ne vado, se ne sono andati, vattene!
Pronombres combinados: me lo, te lo, glielo
Cuando en la misma frase hay un indirecto y un directo, el indirecto va primero, igual que en español, pero las formas se transforman: mi, ti, ci y vi pasan a me, te, ce y ve.
- mi + lo = me lo: Me lo dai?
- ti + la = te la: Te la presto volentieri.
- ci + li = ce li: Ce li ha portati Marco.
- vi + le = ve le: Ve le mando domani.
- mi + ne = me ne: Me ne dai un po’?
- gli o le + lo = glielo: Glielo dico io.
- gli o le + ne = gliene: Gliene ho parlato ieri.
La fila de glielo hay que mirarla dos veces. Gli y le se funden con el directo en una sola palabra: glielo, gliela, glieli, gliele, gliene. Esa forma única sirve para él, para ella y, en informal, para ellos, y se escribe junta: gliel’ho detto, nunca «gli l’ho detto».
Dónde se colocan
La regla general: delante del verbo conjugado, y delante también del non: non lo vedo, te lo dico subito. Se pegan detrás del verbo, en una sola palabra, en estos casos:
- Infinitivo, que pierde la -e final: voglio vederlo, devo parlargli, preferisco non dirglielo. Con los modales valen las dos opciones: lo voglio vedere y voglio vederlo.
- Gerundio: vedendolo così stanco, gli ho detto di riposare.
- Imperativo afirmativo de tu, noi y voi: dimmelo!, portamelo!, prendilo!, ditemelo!
Las formas cortas del imperativo da’, di’, fa’, sta’ y va’ duplican la consonante del pronombre: dammi, dimmi, fammi, vattene. Con gli no: dagli, digli.
Y la excepción que casi nadie recuerda: en el imperativo negativo de tu, que se hace con non más infinitivo, el pronombre puede ir pegado al infinitivo o delante de todo. Non dirmelo y non me lo dire valen las dos. Con la forma de cortesía va siempre delante: me lo dia.
Errores típicos del hispanohablante
Usar el pronombre tónico para todo
Conosco lui en vez de lo conosco, vedo lei en vez de la vedo. Las dos primeras son gramaticales, pero significan otra cosa, porque contrastan. Si no contrastas con nadie, el átono.
Los verbos que cambian de bando
Aquí se concentra la mitad de los fallos: verbos que en español piden indirecto y en italiano directo.
- aiutare es transitivo: l’ho aiutata, no «le ho aiutato».
- chiamare es transitivo: l’ho chiamata ieri. Pero telefonare pide a: le ho telefonato ieri. Las dos traducen «la llamé».
- ringraziare es transitivo: la ringrazio, nunca «le ringrazio».
- salutare y ascoltare, igual: lo saluto, l’ascolto.
Repetir el pronombre como en español
Decimos «a María le dije la verdad», con el complemento y el pronombre a la vez. En italiano eso no es automático: o a Maria ho detto la verità o le ho detto la verità.
Olvidarse de ci y de ne
No es que se usen mal, es que no se usan. «Sí, pienso en eso» sale como sì, penso a questo cuando lo natural es ci penso; «quiero dos» sale como voglio due, incompleto en italiano, en vez de ne voglio due. Solo se corrige hablando: la frase sin ci ni ne se entiende y nadie te para.
Dejar el participio invariable
Le ho comprato por le ho comprate, l’ho visto hablando de una amiga. Se arregla de forma mecánica: cada vez que escribas lo, la, l’, li o le delante de un passato prossimo, mira la terminación.
Cómo practicarlo
Estos pronombres no se aprenden rellenando huecos, porque el ejercicio ya te dice qué hueco hay. Se aprenden contestando preguntas. El que mejor funciona en clase es el más tonto: alguien pregunta hai comprato il pane?, hai visto le foto?, y tú contestas en dos palabras, sin repetir el complemento.
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